"ESTRATEGIAS QUE MODIFIQUEN HÁBITOS POR ACCIONES MÁS AMIGABLES PARA COMPARTIR CON EL MEDIO AMBIENTE"
El medio ambiente es un sistema formado por elementos naturales y artificiales que están
interrelacionados entre sí, se trata del
entorno que condiciona la forma de vida de la sociedad y que incluye valores naturales, sociales y culturales que
existen en un lugar y momento determinado.
Podría decirse que el medio ambiente incluye
factores físicos (como el clima y la geología), biológicos (la población
humana, la flora, la fauna, el agua, el suelo y el aire) y socioeconómicos (la
actividad laboral, la urbanización, los conflictos sociales).
Es por ello que la conservación de este medio es
imprescindible para el mejoramiento y calidad de vida de los factores que
forman nuestro ecosistema.
Una manera de conservar los elementos que
componen nuestro entorno natural, tales como los recursos naturales, flora y
fauna, es a través de la educación ambiental, es decir, empoderar a los
integrantes de la sociedad con conocimientos transmisibles en relación a la
convivencia amigable con el entorno ecológico, en donde se destaque la
concientización oportuna y su impacto.
Como toda teoría es acompañada por la práctica,
el proceso ambiental educativo necesita incluir dentro del mismo, acciones estratégicas,
y actividades o tareas específicas agentes de cambio, que destaquen benéficos y
significativos resultados.
Sin embargo, para lograr la producción de cambio
positivo en cuestiones medio ambientales, debemos de comenzar por nosotros
mismos, particularmente emprendiendo acciones que partan desde el hogar y la
familia.
Una de las principales actividades que podríamos ejecutar para distinguirnos como seres amigables con el medio ambiente, es la modificación de malbaratados hábitos y estilos de vida, por otros más simples y filantrópicos empleando medidas estratégicas que involucren elementos como el agua, suelo, aire, energía eléctrica y alimentación, para ser aplicadas en mi hogar por todos los miembros que componen el mismo, tales como las que enlistaré a continuación:
-Reemplazar los
bombillos por focos ahorradores de energía en toda la casa.
-Aprovecharía el
agua de la lluvia construyendo un depósito en mi hogar.
-Utilizar botellas
de plástico llenas de tierra y piedras para ser introducidas dentro del tanque
de agua del inodoro.
-Pintar parcial o
totalmente las paredes de color blanco, ello para mejorar la iluminación del
espacio sin necesidad de utilizar la luz eléctrica.
-Disminuir el uso de
aparatos electrónicos para realizar diversas actividades, por ejemplo, el extractor
de jugos y lavadora, para ser reemplazados
por trabajo manual.
-En caso de utilizar
la lavadora, rescatar el agua de las descargas, para ser utilizada en
actividades próximas por ejemplo, utilizar el agua perfumada para darle uso
doble, o bien utilizarla en el próximo ciclo de lavado.
-Reducir la duración
del tiempo en actividades que involucren el paso del flujo innecesario del agua
desde las tomas, tales como, la ducha, cepillado de dientes, lavado de platos, lavado
de ropa a mano.
-Adoptar la
costumbre de elaborar compostas para uso personal en el jardín, o bien utilizar
el proceso de compostaje como una manera de obtener un ingreso económico extra
al ser vendido a establecimientos que se dediquen al cultivo de plantas, tal y
como lo hacen en los viveros.
-Para ello es
necesario acumular todos los desechos orgánicos que puedan servir para elaborar
las compostas.
-Asegurarse de
desconectar de las paredes absolutamente todos los aparatos electrónicos que no
se estén utilizando o mientras el hogar se encuentre deshabitado.
-Comprar y fomentar
la compra de aparatos electrónicos con etiquetas de eficiencia energética,
productos del hogar de material o envases biodegradables, así como alimentos
saludables para el organismo.
-Evitar el uso excesivo
de aerosoles o aromatizantes ambientales.
-Preferir el
tránsito en bicicleta o a pie para trasladarse a distancias cortas, evitando
así el uso del automóvil, el consumo de combustible y la contaminación del aire
provocada por el humo que despide el escape de los mismos.
Las estrategias anteriormente presentadas son tan
simples de llevarse a cabo que si se realizan de manera cotidiana, indudablemente mejoraría el funcionamiento de muchos elementos materiales,
naturales y humanos, acarreando en estos últimos impacto en la salud,
personalidad y pensamiento de quienes lo ejecuten, pero sobre todo denotando
una disminución en el gasto económico del hogar y un aumento en su calidad de
vida.






